Los coloridos flamencos

Los flamencos son aves de colorido plumaje, de esbelta y elegante figura,  y en las últimas décadas se han convertido en un ave emblemática del estado de Yucatán. Sus fotos se le pueden observar en todo tipo de publicidad impresa y digital de dependencias del gobierno, de empresas privadas y comunitarias que se dedican al turismo.

Parvada de flamencos en la Reserva de la Biosfera Ría Celestún.
Foto: M. Andrade H.

Estudios realizados hace más de una década mostraron que el 95% de los visitantes a la Reserva de la Biosfera Ría Celestún, tenían como principal objetivo el avistamiento de las parvadas de estas coloridas aves. Esto implicaría que los flamencos son un atractivo focal que contribuye de manera importante a sustentar a una  actividad económica de la cual dependen varios grupos del sector turístico que van desde agencias de viajes, hoteles, tours operadoras, restaurantes, guías, entre otros. 

Observación de flamencos, Reserva de la Biosfera Ría Celestún.
Foto: M. Andrade H.

Pero la pregunta es… ¿Que estamos haciendo como sociedad para protegerlos, conservarlos y hacer un uso sustentable de estos bienes y servicios que nos brindan la biodiversidad? Una de las estrategias más importantes ha sido el establecimiento de áreas naturales protegidas en la zona costera que protegen su hábitat, en particular las principales áreas de alimentación y de reproducción. El gran reto, y asignatura pendiente es canalizar recursos suficientes para administrar y operar las áreas naturales protegidas, en particular para las reservas de administración estatal.


Reserva de la Biosfera Ría Celestún. Foto: M. Andrade H.

Otros esfuerzos han sido realizados por algunas instituciones nacionales e internacionales del sector académico, es la investigación sobre diversos temas como uso de hábitat, alimentación y el impacto de la actividad turística. Pronatura ha contribuido en la capacitación de los guías locales, y suma esfuerzos con diferentes actores para la protección de los humedales costeros.

Uno de los esfuerzos realizado por más de una década  ha sido el monitoreo de la población de flamencos a través de la colocación de marcas (anillos) que se colocan en las patas de los flamencos, y que es una técnica que aporta datos sobre movimientos para caracterizar el uso de hábitat, migración, aspectos de alimentación, entre otras variables. Esfuerzo realizado por Niños y Crías A. C., en coordinación con la Comisión de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).

Anillamiento coordinado por Niños y Crías A.C., CONANP (2013).
Foto: M. Andrade H.

Sin duda los flamencos son un ejemplo de los servicios y bienes, que como sociedad recibimos de la naturaleza. Los que hemos tenido la oportunidad de disfrutar del avistamiento de las parvadas alimentándose y la surte de estar debajo de la capa rosada que se forma cuando vuelan cientos de ellos, tenemos la esperanza que como sociedad logremos conciliar cada vez más el uso sustentable de la zona costera, hábitat del flamenco y otras especies de fauna.

Flamenco rosa del Caribe (Phoenicopterus ruber).
Foto: M. Andrade H.

Todos podemos contribuir a su conservación y protección:

  • Cuando tengas la oportunidad de ir a observarlos, no le pidas al guía que se acerque demasiado (menos de 50 metros) o que los haga volar, ya que el flamenco deja de comer cada vez que es perturbado. 
  • No tires la basura en los humedales.

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