Corredores biológicos

Selvas y humedales de la península de Yucatán, hogar del 50% de la población de jaguares de México.
Foto: M. Andrade H.

En los últimos años se han realizado ejercicios de planeación y organización del territorio a diferentes escalas (región y área), los cuales han generado información importante sobre las tendencias del estado actual de los ecosistemas y grupos de especies en la península de Yucatán. Los resultados derivados de los procesos de planeación muestran que los principales impactos en los sistemas terrestres son la deforestación, fragmentación del hábitat, extracción selectiva de especies y su subsiguiente sobreexplotación.

Los impactos negativos sobre los recursos naturales son definidos como “actividades de origen humano que causan daño significativo a los recursos naturales de un área o región determinada  o que están en serio conflicto con los objetivos de manejo y administración sustentable de dichos recursos”.

Fragmentación de selva mediana en la península de Yucatán.
Foto: M. Andrade H.

La destrucción, degradación y fragmentación de los hábitats naturales ha llevado a proponer estrategias para revertir la pérdida de biodiversidad. Entre estas estrategias está el establecimiento de corredores biológicos los cuales buscan restablecer la conectividad entre los remanentes de hábitat y así permitir el flujo de genes y dispersión de flora y fauna entre poblaciones aisladas.

El concepto de corredor biológico está basado en el supuesto de que los fragmentos unidos o conectados por un corredor de hábitat adecuado disminuyen la tasa de extinción y tienen un mayor valor para la conservación que los hábitats aislados. Se espera que si las condiciones del paisaje favorecen el desplazamiento de los individuos, las extinciones serán menos frecuentes y la recolonización a nivel regional será más rápida. Estos corredores se conciben como un mosaico de diferentes tipos de uso del suelo, los cuales son manejados para conectar fragmentos de selvas o humedales a través del paisaje. 

Paisaje con diferentes usos del suelo. Foto: M. Andrade H.

En el Programa de Acción para la conservación de la especie jaguar (Panthera onca) (PACE), se propone trabajar con corredores biológicos como estrategia vital para contribuir a asegurar la disponibilidad de territorio y condiciones óptimas para la conservación del Jaguar en México.

Es en este contexto que Pronatura se suma a la iniciativa de la Secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de Campeche (SMAAS) con el objetivo de enriquecer los criterios y elementos técnicos que permitan identificar áreas potenciales para la conectividad entre parches de selvas y humedales. Este esfuerzo de colaboración se fortalece con la participación de un grupo de expertos de instituciones del sector académico, gubernamental y de la sociedad civil para ampliar la iniciativa a nivel regional (península de Yucatán).

Taller: "Revisión de las Unidades de Conservación del Jaguar (UCJ'S) y Corredores Biológicos
para el Jaguar en la Península de Yucatán, realizado en Agosto del presente año.
Foto: M. Andrade H.

Actualmente se trabaja en una primera fase que incluye incorporar información derivada de iniciativas previas, y en desarrollar una base de datos así como esquemas de colaboración y uso de información entre las organizaciones participantes. 

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